
Volvo Trucks inició en Europa las pruebas en carretera de camiones equipados con motor de combustión a hidrógeno, en un movimiento que refuerza la estrategia del fabricante para reducir las emisiones en el transporte pesado.
Las pruebas se están realizando en condiciones reales de operación y tienen como objetivo validar el uso del hidrógeno verde como combustible en vehículos de larga distancia. Según la empresa, la tecnología permite que los modelos sean clasificados como Zero Emission Vehicles (ZEV) de acuerdo con los estándares de la Unión Europea, con lanzamiento comercial previsto para 2030.
Tecnología y desempeño
Los camiones utilizan la tecnología de inyección directa de alta presión (HPDI), que combina hidrógeno con una pequeña cantidad de combustible de ignición para mejorar la eficiencia de la combustión. Este sistema ya es empleado por Volvo en vehículos a gas y contribuye a mejoras en el desempeño y a la reducción del consumo.
“Las pruebas en carretera son un hito en el desarrollo de nuestros camiones con motores de combustión a hidrógeno. Tenemos confianza en que serán los mejores del sector en eficiencia de combustible, potencia y torque”, afirma Jan Hjelmgren, responsable de Gestión de Productos de Volvo Trucks.
Según el fabricante, el comportamiento dinámico de los vehículos será similar al de los camiones diésel, manteniendo estándares ya conocidos por los operadores.
Alternativa para largas distancias
La tecnología está orientada principalmente a operaciones de larga distancia, donde las soluciones eléctricas a batería aún enfrentan limitaciones, ya sea por la infraestructura de recarga o por el tiempo necesario para la carga.
Además, cuando se combinan con combustibles renovables en el proceso de ignición, los motores permiten una operación con emisiones de CO₂ cercanas a cero en el ciclo completo “del pozo a la rueda”.
Los camiones a hidrógeno forman parte de una estrategia más amplia de Volvo para alcanzar la neutralidad de carbono en el transporte. La empresa mantiene inversiones en diferentes tecnologías, incluyendo vehículos eléctricos a batería, celdas de combustible y motores impulsados por combustibles renovables, como biodiésel, biogás y aceite vegetal hidrotratado (HVO). “Vemos un gran potencial en los camiones con motor de combustión a hidrógeno, pero la descarbonización exige una combinación de soluciones”, afirma Hjelmgren.
Con las pruebas en curso, Volvo busca avanzar en la viabilidad del hidrógeno como alternativa energética para el transporte pesado, especialmente en rutas que demandan mayor autonomía y flexibilidad operativa