
El explosivo aumento de las ventas de televisores, alimentos, bebidas y artículos deportivos antes y durante los grandes eventos es solo la cara más visible de una dinámica mucho más compleja. Detrás de este repentino incremento del consumo, minoristas, fabricantes, operadores logísticos y empresas de transporte deben responder, prácticamente en tiempo real, a variaciones de la demanda capaces de multiplicar los pedidos en cuestión de horas.

En este escenario, tecnologías como la inteligencia artificial (IA), RFID, visión por computadora y computación móvil están ganando protagonismo al permitir una mayor eficiencia operativa, reducir errores y mantener una experiencia positiva para el consumidor, incluso en momentos de máxima presión sobre la cadena de suministro.
"El principal desafío es la volatilidad de la demanda", afirmó Denis Carvalho, vicepresidente interino y gerente general de Zebra Technologies en Brasil, durante un encuentro con periodistas realizado en São Paulo. Según el ejecutivo, los grandes eventos funcionan como verdaderas pruebas de estrés para toda la cadena logística, ya que exigen niveles de planificación, sincronización y capacidad de respuesta muy superiores a los de la operación cotidiana.
La presentación se basó en un estudio global desarrollado por Zebra en colaboración con Oxford Economics, que entrevistó a más de mil ejecutivos de los sectores de retail, manufactura y logística en 12 países para comprender cómo las empresas se están preparando para enfrentar escenarios caracterizados por una elevada volatilidad de la demanda.
La demanda no crece de forma lineal

Contrariamente a lo que suele imaginarse, el mayor desafío no radica únicamente en el aumento de las ventas, sino en la velocidad con la que cambia el comportamiento del consumidor a lo largo de un gran evento.
Semanas antes del inicio de la competencia aumenta la demanda de televisores, equipos electrónicos, alimentos, bebidas y productos destinados al entretenimiento en el hogar. Con el comienzo de los partidos aparecen las compras de último momento, realizadas apenas unas horas antes de cada encuentro. A medida que avanza el torneo, las victorias y clasificaciones impulsan las ventas de artículos deportivos y productos con licencia oficial. Una vez finalizado el evento, cobran protagonismo los cambios, las devoluciones y toda la operación de logística inversa.
"El consumidor no espera. Si llega a una tienda y encuentra largas filas o el producto que busca no está disponible, simplemente compra en otro lugar", resumió Carvalho.
Según los datos presentados por la empresa, aproximadamente el 59 % del comportamiento de compra durante estos períodos es omnicanal. El consumidor busca información desde su teléfono móvil, consulta la disponibilidad en la tienda, compra por internet, retira el producto en el punto de venta o solicita la entrega a domicilio. En determinados momentos, las operaciones de comercio electrónico pueden registrar incrementos superiores al 250 % en la demanda.
Cuando vender bien no es suficiente
Si para el consumidor la compra se realiza con apenas unos clics, para las empresas la realidad es muy diferente.
La disponibilidad de inventario, la preparación de pedidos, el abastecimiento de las tiendas, el despacho, el transporte, las entregas de última milla y la logística inversa deben funcionar de manera prácticamente sincronizada.
"El desafío no termina cuando finaliza el evento. Las empresas también deben estar preparadas para gestionar devoluciones y cambios. Si la logística inversa no funciona adecuadamente, puede convertirse en una fuente importante de pérdidas", destacó el ejecutivo.
Esta necesidad de sincronización explica por qué la eficiencia operativa se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad para las empresas que operan en mercados de alto volumen.
Las operaciones inteligentes combinan tecnología y talento humano
Para afrontar este escenario, Zebra promueve el concepto de Operaciones Inteligentes, basado en la integración de inteligencia artificial, automatización y talento humano respaldado por información en tiempo real.
Según Carvalho, la tecnología, por sí sola, no resuelve los desafíos operativos.
"Los responsables de la toma de decisiones necesitan información para actuar con rapidez. Eso es lo que permite transformar un pico de demanda en una ganancia de eficiencia."
En la práctica, esto significa automatizar procesos repetitivos, aumentar la visibilidad de los inventarios, reducir errores en la ejecución y poner información en tiempo real a disposición de quienes se encuentran en la primera línea de la operación.

En el retail, la disponibilidad se convirtió en un diferencial competitivo
La presión sobre el comercio minorista va mucho más allá del punto de venta.
Evitar quiebres de stock, reducir las filas y localizar rápidamente los productos se han convertido en factores decisivos para no perder ventas.
En este contexto, tecnologías como la identificación por radiofrecuencia (RFID), los computadores móviles y los sistemas integrados permiten localizar mercancías en cuestión de segundos, acelerar los inventarios y ofrecer información precisa a los colaboradores que atienden a los consumidores.
"El colaborador deja de perder tiempo buscando un producto y pasa a responder de inmediato al cliente", explicó Carvalho.
De acuerdo con los datos presentados por Zebra, los minoristas que adoptan estas soluciones registran un incremento cercano al 20 % en la productividad de sus equipos, una reducción del 22 % en los costos operativos y un aumento en los ingresos.

Producir más sin perder calidad
En la manufactura, el desafío es diferente.
Durante los períodos de alta demanda, la producción debe acelerarse sin comprometer la calidad, la trazabilidad ni el cumplimiento de los requisitos regulatorios.
Para lograrlo, los sistemas basados en visión por computadora e inteligencia artificial monitorean continuamente las líneas de producción, identificando defectos de fabricación, errores de embalaje, problemas de impresión y otras no conformidades que resultarían prácticamente imposibles de detectar de forma manual.
Además, las soluciones de trazabilidad ayudan a los fabricantes a combatir la falsificación y a localizar rápidamente lotes específicos cuando es necesario realizar un retiro de productos del mercado (recall) o atender exigencias regulatorias.
Según la investigación, las empresas que amplían el uso de estas tecnologías logran reducir costos, aumentar la productividad y mantener elevados niveles de calidad incluso bajo una fuerte presión operativa.

La logística asume un papel estratégico
Si el retail y la industria dependen de la eficiencia operativa, el transporte y la logística se convierten en el eslabón responsable de transformar la planificación en entregas.
La preparación de pedidos, la verificación, el despacho, el control de inventarios, la planificación de rutas y las entregas deben ejecutarse con un alto nivel de precisión, especialmente cuando miles de pedidos adicionales ingresan simultáneamente a la operación.
"En una operación de esta magnitud, enviar un producto equivocado o retrasar una entrega significa perder eficiencia y afectar directamente la rentabilidad", afirmó Carvalho.
Según el estudio presentado por Zebra, las empresas que invierten en Operaciones Inteligentes logran mejorar hasta un 23% la precisión de los pedidos, aumentar en más del 20% la productividad y fortalecer sus indicadores financieros.

Mucho más allá de los grandes eventos
Aunque el estudio utilizó un gran torneo internacional de fútbol como contexto para ilustrar estos desafíos, la realidad descrita va mucho más allá del ámbito deportivo.
Más que responder a un gran evento, el análisis presentado por Zebra refleja una tendencia que viene consolidándose en distintos sectores de la economía. Black Friday, Navidad, grandes conciertos, festivales y campañas promocionales generan desafíos muy similares para la cadena de suministro.
En este escenario, las Operaciones Inteligentes dejan de ser un diferencial tecnológico para convertirse en un requisito de competitividad.
Para las empresas de logística, transporte, manufactura y retail, la capacidad de anticipar la demanda, tomar decisiones basadas en datos y mantener la operación funcionando sin interrupciones se convierte en un factor determinante para preservar los márgenes, mejorar la experiencia del cliente y sostener el crecimiento.